Alemania y Colombia acaban de firmar un acuerdo bilateral de seguridad social (Sozialversicherungsabkommen). La noticia, publicada el 30 de julio de 2026 por el Ministerio Federal de Trabajo y Asuntos Sociales (BMAS), tiene una consecuencia muy concreta para el bolsillo de los colombianos que trabajan aquí: los años cotizados en ambos países podrán contar de forma coordinada a la hora de construir derechos de pensión.
Qué dice el acuerdo y por qué importa en euros
Según el texto oficial del BMAS, el acuerdo regula "el reconocimiento de derechos de pensión en ambos países" y refuerza la cooperación para atraer profesionales internacionales. En la práctica, este tipo de convenios —que Alemania ya tiene con decenas de países— resuelve un problema clásico de quien ha vivido y trabajado en dos naciones distintas: que los años cotizados en cada sistema no se pierdan ni se ignoren mutuamente.
Sin un acuerdo, puede ocurrir que no alcances el mínimo de años de cotización (Mindestversicherungszeit) exigido para cobrar una pensión en uno de los dos países, aunque hayas trabajado toda tu vida. Con el convenio, esos períodos se suman para calcular si tienes derecho a prestación, aunque cada país sigue pagando solo la parte proporcional que le corresponde según sus propias reglas.
Nota: El texto oficial publicado no detalla aún los plazos de entrada en vigor ni los importes mínimos de cotización exigidos. En cuanto el BMAS publique el reglamento de desarrollo, lo analizaremos aquí en detalle.
Lo que conviene revisar ya en tu situación
Si eres colombiana o colombiano y llevas tiempo trabajando en Alemania, este acuerdo es una buena razón para hacer un ejercicio que en nuestras casas solemos postergar: revisar cuántos años de cotización tienes acumulados aquí y en Colombia.
En Alemania puedes solicitar un extracto de tu cuenta de pensiones (Rentenauskunft) a la Deutsche Rentenversicherung. Es gratuito y te dice, en blanco y negro, cuánto espera pagarte el sistema alemán si sigues cotizando al ritmo actual. Muchos latinos se llevan una sorpresa: la pensión pública alemana, por sí sola, rara vez cubre el nivel de vida al que uno está acostumbrado.
Precisamente por eso la cultura financiera alemana se apoya en tres patas: la pensión pública (gesetzliche Rente), la previsión de empresa (betriebliche Altersvorsorge o bAV) y el ahorro privado complementario (planes como Rürup o inversión en ETFs de largo plazo). En nuestras casas solemos concentrarlo todo en la primera pata y descuidar las otras dos, no por falta de disciplina, sino porque nadie nos lo explicó al llegar.
Un primer paso concreto, sin esperar al reglamento
No hace falta que el acuerdo entre en vigor para empezar a actuar. Si aún no lo has hecho, estos dos movimientos cuestan cero euros:
1. Solicita tu Rentenauskunft en la web de la Deutsche Rentenversicherung. Sabrás exactamente en qué punto estás.
2. Infórmate sobre la bAV con tu empresa: en muchos casos tu empleador está obligado a contribuir, y es dinero que de otra forma se queda sobre la mesa.
El acuerdo con Colombia es una buena noticia. Pero la mejor noticia es que tienes tiempo de complementar lo que ese acuerdo no puede darte solo.